Este año SÍ

Lo reconozco: me encantan los principios. Ya sea el comienzo de un nuevo proceso de coaching, el diseño de un nuevo programa de formación, o los primeros pasos de un nuevo proyecto, los principios indican un mundo de posibilidades por descubrir.

El comienzo de año es uno de los máximos exponentes de un “principio”, y por eso me gusta abordarlo con el mismo nivel de reflexión, planificación y energía positiva con los que suelo arrancar los proyectos.

Desde hace 15 años, a principios de enero me pongo objetivos en tres ámbitos de mi vida: profesionales, familiares y personales. Los anotaba en un cuaderno de Jordi Labanda que compré en el aeropuerto de Barcelona.

Los objetivos profesionales incluyen puntos relacionados con el desarrollo de mi negocio y clientes y con los conocimientos y habilidades que quiero ganar durante el año (cuando estaba en mi etapa corporativa, se centraban en el impacto que quería tener en mi compañía ese año, o en comenzar a preparar el siguiente paso profesional si pensaba que la etapa actual se estaba agotando). Los familiares incluyen los eventos relacionados con hitos de pareja, hijos, padres etc. Y los personales, lo relacionado con salud y bienestar (incluido deporte).

Unos años he alcanzado la mayor parte de mis objetivos en todos los ámbitos. Otros, los objetivos más importantes tuvieron “overdelivery” (normalmente profesionales) y aplastaron a los pequeños (normalmente personales). Y en otros, los cambios en el entorno hicieron que varios de los objetivos se volvieran irrelevantes y que tuviera que poner el foco en el mes en lugar de en el año (el 2020 fue un buen ejemplo).

Lo que si he conseguido durante estos años es afinar la técnica. Al principio, escribía los objetivos, los guardaba, y los volvía a revisar en el mejor de los casos, a mitad de año y en otros directamente, a final de año. Posteriormente fui incrementando la frecuencia de revisión. La conclusión que obtuve es sencilla: cuando llevas tus metas anuales a objetivos mensuales, semanales y diarios y los acompañas de unos minutos de reflexión al final del día (también de la semana y mes) alcanzas tus metas con mucha mayor frecuencia. Y disfrutas más del camino.

Asi que este año he creado una estructura de agenda que incluye un espacio para tus objetivos anuales, otro para los mensuales, semanales y diarios. Se llama “Agenda para Conseguir tus Metas” y puedes descárgatela a través de este enlace: https://eganess.com/this-is-the-year/

Se trata de una agenda-guía que incluye preguntas que te ayudarán tanto en la planificación como en la reflexión, y que se apoya en estudios relevantes sobre desempeño y creación de hábitos. Puedes adaptar el formato a tu gusto (por ejemplo, Excel en lugar de pdf editable), aunque lo más recomendable es escribir a mano tus objetivos y tu reflexión. Dicho esto, lo importante es crear el hábito más que hacerlo de una forma u otra.

Sólo hay una cosa que supera la emoción que me producen los principios: los buenos finales. Confío que la Agenda para Conseguir tus Metas te ayude a que el final de tu 2022 sea mejor (incluso, mucho mejor) que su principio. ¡Feliz año!

Dolores Sarrión

Socia fundadora eGaness Transformación y Coaching, S.L.

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